Es,horrible intentar saber sin logro alguno sobre lo que pasa por la mente de los de tu alrededor.
No saber como se tomarán lo que dices,haces,si son capaces de perdonarte ciertas cosas,de extrañarte o olvidarte.No tener la certeza, de si hacen las cosas premeditadas o por meros impulsos.Tampoco me gustaría escuchar las cabezas de los demás,daría bastante miedo,aunque pensáramos muchas veces que solucionaríamos muchas cosas.
Yo soy soy una persona que no se si para mi bien o para mi mal,no cambio mis opiniones sobre cosas importantes de la noche a la mañana, no digo lo que pienso,porque no me da tiempo ni siquiera a pensarlo,me rijo por mis normas, que es no ponerme nunca ninguna norma.A diferencia de bastante gente, yo me fijo muchísimo en el lenguaje corporal de los humanos,pues una mirada o gesto,en ocasiones son mas entendibles que un par de palabrerías.
Aprendí que cuando te enamoras de alguien y lo piensas,juegas con un mechón de tu cabello.Que cuando le gustas o le atraes a alguien,se le dilatan las pupilas y aumenta su pestañeo.Me dí cuenta poco a poco que cuando mantienes una conversación con alguien si realmente muestra interés por tal opta sin querer la misma postura que tu tengas y viceversa.Que cuando se miente, tendemos a arrascarnos la nariz y cuando dudamos el cuello.Cuando nos enfadamos nos cruzamos de brazos como protegiéndonos,y cuando no entiendes lo que te están diciendo los abres demasiado.Cosas como que cuando te miran, lo notas en tu cuerpo,y que mirar de reojo nos hace sentirnos espías.
Aprendí que el exterior, aunque trate de no hacerlo, no miente nunca al interior,pero la cabeza, con los latidos del corazón se pasan la vida discutiendo.
No es saber lo que piensa, si no el como actúa sobre ese pensamiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario